Caminar

Hoy es domingo y una de las actividades que más me gusta hacer es dar una caminata por el Bosque y el Balneario de Punta Salinas. Prefiero darla antes del mediodía, pero puedes elegir el horario de tu preferencia. Generalmente yo tardo de una hora a una hora y media porque hago pausas para descansar sentado debajo de los almendros, las ceibas o las pinos altos, y para contemplar el mar. Tú también decides cuánto tiempo le dedicas a tu aventura y el paso que le imprimes. Yo oscilo entre el paso moderado y rápido, pero a veces, por la orilla de la playa, camino lento para disfrutar el azul turqueza del agua, el sonido de las olas rompiedo y observar las gaviotas y los pelícanos sobrevolando la superficie del agua o en picada para atrapar sus presas.
Caminar es una de las mejores formas de reducir el estrés y la ansiedad, y mejorar el estado de ánimo. Te ayuda a relajarte, a sentirte mejor porque el cerebro libera químicos que te hacen sentir bien, y a disminuir los síntomas leves de la depresión y la ansiedad. Además, tiene otros múltiples beneficios: reduce el riesgo de enfermedades cardiacas, la diabetes tipo 2, mejora el sueño y la capacidad de transportar oxígeno a los pulmones; aumenta la energía, quema calorías y te ayuda a mantener un peso saludable. También estimula la creatividad. Así que, caminando, trabajas desde el cuerpo mientras la mente vuela.
Te dejo un vídeo corto para que practiques la respiración profunda, la incluyas a tu caminar y fortalezcas aún más la oxigenación y los músculos de los pulmones. Lo grabé el Sábado de Gloria pasado cuando cayó un diluvio mientras caminaba por la playa. Inhala y exhala a la cuenta de cuatro. Repite al menos ocho veces. No olvides ponerte bloqueador solar para protegerte de los rayos ultravioletas, especialmente entre las diez de la mañana y las tres de la tarde. Te deseo un caminar enérgico y de-ses-tre-san-te.
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